Volver a empezar

De algún modo el trabajo de los agricultores es similar al de los escritores y poetas. Cada página escrita y trabajada requiere delicadeza, preparación y encomendarse a la inspiración para poder proseguir con buen ritmo. La conclusión es el trofeo si la obra acaba como estaba proyectada. Durante meses habrá cierta incertidumbre. Esto le dará emoción al trabajo y también algún quebradero de cabeza.

Nuestras páginas en blanco son los campos del Delta del Ebro. Después de finalizar una campaña y de dejar reposar la tierra, es hora de empezar una nueva historia con un ritmo sostenido a la vez que con mucha paciencia y cariño.
Nos enfrentamos a la primera página, la inundación de los arrozales, con la ilusión de un niño y con la templanza de aquellos hombres y mujeres que han vivido miles de historias y han salido siempre airosos de ellas.
Los primeros pasos siempre son estimulantes aunque los nervios y ciertas dudas aparecerán por el camino. Es momento de tener el corazón caliente y la cabeza fría. Las manos firmes y los pies en la tierra, tierra que ya a estas alturas está maridándose con el agua del río Ebro.
En la naturaleza encontramos, si estamos atentos, la poesía. Poesía que nosotros intentamos traducir en arroz Bomba, Carnaroli y Bahía. La naturaleza se acerca y nosotros la esperamos ansiosos para desgranar las primeras páginas de esta nueva temporada de cultivo que en unos meses comenzarán a germinar.